martes, 29 de marzo de 2011

Cómo hacer un pastel de manzana.


Tras una larga ausencia vuelvo a la carga con nuevas recetas grotescamente fáciles!




Esta vez haremos un pastel "upside down", es decir, al revés. Este tipo de pastel es combinable con todo tipo de frutas, tanto frescas como en almíbar: manzanas, peras, melocotones, piñas, mangos, bayas varias, todo vale!



Ingredientes: 2 manzanas
                      4 huevos
                      1 vaso de azúcar
                      1 vaso de harina
                      Mantequilla para engrasar el molde
                      Azúcar de vainilla al gusto
                      Canela al gusto


Preparación:  Empezamos calentando el horno a 170º C
                      Pelamos, descorazonamos y cortamos las manzanas en rodajas.
                      Espolvoreamos las manzanas con un poco de azúcar y canela
                      Engrasamos el molde, añadimos una pequeña cantidad de harina y a golpecitos suaves cubrimos toda la superficie engrasada con harina.
                      Colocamos las rodajas de manzana en el fondo del molde, tan ordenadamente como nos sea posible.




                      En un bol grande batimos a velocidad alta 4 huevos con azúcar, azúcar avainillado y una puntita de cuchillo de sal, hasta que la masa esté lo más blanca y esponjosa como os sea posible.




                      Añadimos a los huevos batidos la harina poco a poco, mezclando muy suavemente con una espátula, intentando que no se baje la espuma. Es importante no mezclar la masa demasiado y los movimientos tienen que ser de arriba abajo.
                       Una vez lista nuestra masa, la vertemos toda sobre la capa de las manzanas.
                       Metemos nuestro pastel al horno en posición baja y esperamos 30 minutos.



                       Transcurrida media hora, comprobamos con un palillo si el pastel está hecho, si sale seca, está listo!
                       Sacamos el molde del horno, dejamos enfriar bien y desmoldamos el pastel con cuidado.



miércoles, 2 de febrero de 2011

Cómo hacer el guiso más fácil del mundo o Kavardak.


   Esto es un plato de Uzbekistán, Asia central, país donde nací :) Y aunque puede sonar exótico, sin embargo, su sabor es muy universal!
   En cada casa se prepara de una manera y en la mía se hacía el guiso solamente con patatas, cordero y cebolla. Es un plato muy sencillo de preparar, viene muy bien para los que no se atreven con los guisos, es un buen comienzo! Y muy sabroso, estoy seguro que no habrá nadie a quien le disguste. Lo mejor es hacerlo con carne de cordero recental, es decir, un poco más mayor que el lechal, ya que la carne del último es demasiado tierna como para guisar, aunque en mi caso compré buen trozo de ternera y tengo que reconocer que sigue estando bueno, pero el cordero le da un toque mucho más especial y meloso.


  Otra cosa que necesitaremos es una olla mediana de fondo y paredes gruesas, estilo "le creusset", en el caso de no tener una así, freiremos los ingredientes en una buena sartén, y luego los pasaremos a una cazuela.

Ingredientes para unas 4/5 porciones:
                                 500 gr de carne de cordero recental (sin huesos,por ejemplo, una pierna deshuesada)
                                 500 gr de patatas
                                 1 cebolla grande
                                 aceite de oliva
                                 comino
                                 pimienta en grano
                                 sal


Preparación:
     Cortamos la carne en dados, la cebolla en medias lunas.
     Calentamos nuestra olla o sartén a fuego fuerte, añadimos aceite de oliva hasta cubrir el fondo.
     Ponemos a hervir apróx. 1 litro de agua.
     Sofreímos la cebolla junto a la carne a fuego fuerte hasta obtener un intenso color dorado, de eso dependerá el color de nuestro guiso después, salamos.


    
     Añadimos el agua hirviendo a la carne hasta el punto de cubrirla. (En el caso de que no tengáis una olla de fondo grueso, es cuando pasáis la carne de la sartén a la cazuela)
     Agregamos una generosa cantidad de comino en grano, estrujándolo entre las yemas de los dedos al echarlo y granos de pimienta; ponemos a punto con la sal.
     Bajamos el fuego, tapamos la olla y esperamos unos 15-20 minutos. Mientras tanto pelamos las patatas y las cortamos en dados grandes.
     Pasado este tiempo, añadimos las patatas, dejamos la olla destapada y subimos el fuego, sin llegar a la potencia máxima.


     En media hora estarán listas las patatas y se podrá comer inmediatamente!


                      

miércoles, 19 de enero de 2011

Como hacer mini sandwiches de berenjena y tomate.


 Otro plato muy sencillo, pero rico y sano! Necesitamos muy pocos ingredientes y un poco de paciencia para freír las láminas de berenjena. El sabor realmente dependerá de las hierbas aromáticas que le pongáis, a mí me gusta la mezcla de eneldo con cilantro, pero depende de vosotros!

  Ingredientes:   2 berenjenas medianas o 1 grande
                         2 tomates
                         2-3 dientes de ajo
                         1 ramillete de hierbas aromáticas (perejil, cilantro, albahaca, eneldo, etc.)
                         2 huevos
                         Aceite de girasol
                         Sal




   Preparación:
                        Primero lavamos todas nuestras hortalizas!
                        Cortamos las berenjenas a lo largo, para conseguir láminas de 1 cm apróx. y las ponemos en remojo con agua fría y sal durante unos 20 minutos.
                        Mientras tanto cortamos los tomates en rodajas finas.
                        Picamos las hierbas con los ajos y añadimos una pizca de sal a la mezcla
                        Transcurridos los 20 minutos veremos que el agua se ha vuelto marrón, el remojo le quita el amargor a las berenjenas!
                        Secamos las láminas con papel de cocina.
                        Batimos dos huevos con una pizca de sal.
                        Calentamos aceite en la sartén y, pasando las berenjenas por el huevo batido, las freímos por los dos lados a fuego medio-alto.
                        Apartamos las berenjenas a un papel de cocina para quitar el exceso de grasa.
                        Una vez fritas todas las láminas, colocamos una rodaja de tomate en un extremo de cada una, espolvoreamos con mezcla de ajo y hierbas y tapamos con el otro extremo haciendo una especie de sandwich o taco!


                        Se comen calientes, pero si os han sobrado algunas, os aseguro que frías están casi mejor, porque los sabores se fusionan más.
                        Espero que os gusten.

lunes, 17 de enero de 2011

Como hacer una New York Cheesecake

            
                   Falta decir algo más?  Si sois de los míos y os vuelven locos las tartas de queso, por fin he encontrado la receta! Como todo, a método de prueba, haciendo varias improvisaciones, por fin llegué al resultado que buscaba: una tarta de queso densa, gruesa, hecha en el horno y con un delicioso sabor avainillado. Es un pelín laboriosa, pero el resultado merece la pena y además cunde, queda todo el mundo encantado:)
                   Varias veces hice tartas de queso con la base de galletas machacadas, a pesar de que me gusta mucho el sabor, no me convencía por su textura ya que se desmigaba mucho (y yo ya me negaba a echarle todavía más mantequilla), así que hago mis tartas de queso con base de masa quebradiza, tal vez se tarda un poco más, pero todo queda más compacto!

                    Ingredientes base:    120 gr de mantequilla (1/2 barra de 250 gr)
                                                     2 vasos de harina de trigo
                                                     1 huevo
                                                     1/2 cucharada de postre de sal
                                                     1/3 vaso de azúcar

                    Ingredientes relleno: 500 gr de queso mascarpone
                                                     1/2 tarrina de queso Philadelphia
                                                     4 cucharadas soperas de harina
                                                     3/4 vaso de azúcar
                                                     azúcar de vainilla
                                                     ralladura de cáscara de un limón

       Preparación base:
                                    En un bol grande, empezamos a mezclar la harina con la mantequilla cortada en dados y a temperatura ambiente preferentemente, con las manos limpias amasamos todo hasta que toda harina tenga un poco de mantequilla y parezca a un polvorón sin prensar. 
                                   Añadimos todos los demás ingredientes y empezamos a amasar enérgicamente hasta que no se forme una bola.

                                   Envolvemos nuestra masa en film y guardamos en el congelador unos 15-20 minutos, para que se endurezca y nos sea más fácil trabajarla.
                                   Mientras se enfría la masa, engrasamos un molde de tartas de unos 23 cm de diámetro con mantequilla.
                                   Precalentamos el horno a 170 ºC.
                                   Sacamos la bola de masa del congelador y con un rodillo la estiramos hasta conseguir un círculo más grande que el molde, para poder cubrir las paredes, ya que nuestra tarta va a ser alta. 
                                   Acordados de pinchar la base en varios sitios para que no se nos deforme en el proceso de cocción.

                                   A mí me ha quedado así porque hice un círculo que sólo cubría la base y tuve que ir añadiendo parches para cubrir paredes, así que cuanto más perfecto sea vuestro círculo, más bonita va a salir la tarta:)   
                                   Metemos nuestra base al horno unos 15-20 minutos, sacamos cuando veamos que está empezando a dorarse.
                                   Reservamos la base para que se enfríe, mientras tanto, hacemos el relleno.
  
Preparación de relleno: 
                                  En un bol grande vertemos todo nuestro mascarpone, philadelphia, harina y azúcar, batimos bien para que no quede ningún grumo.
                                  Vamos echando huevos de uno en uno, para que se incorporen bien.
                                  Añadimos azúcar de vainilla y ralladura de limón.
                                  Precalentamos el horno a 170ºc.
                                  Vertemos el relleno dentro de la base y ponemos al horno en la posición media.

                                  Después de 15 minutos a 170ºC, bajamos la temperatura a 110-120 ºC y dejamos la tarta 1 hora y media más. 
                                  Ohh.. ya sé que estáis oliendo vuestra creación, pero no os precipitéis, estará mejor mañana, primero se tiene que enfriar, le echaremos una capa de mermelada a nuestro gusto (yo eché una mermelada casera de grosellas negras hecha y traída desde Rusia por mi padre, huele a bosque).
                                  La dejaremos en el frigorífico una noche y ahí es cuando está hecha, no sé por qué, pero el frío saca más sabores en esta tarta, así que nunca la dejéis en la mesa, siempre guardadita en el frigo, si es que queda un trocito, claro...
                            
                                   
                          
                              

jueves, 13 de enero de 2011

Como hacer una pasta fácil con anchoas y pan rallado.



       Pero qué rica y fácil es esta receta! Me ha gustado tanto que he repetido lo mismo para cenar, bueno, también me sobró media lata de anchoas que hubo que aprovechar! Me encanta la pasta que he utilizado, se llama mafalda corta, es más bien gruesa, de huevo y se impregna muy bien con los condimentos.


Ingredientes para 2 personas: 
                                                250 gr de pasta a vuestro gusto
                                                1/2 lata pequeña de anchoas
                                                3 dientes de ajo
                                                3 guindillas pequeñas secas
                                                5 cucharadas soperas de pan rallado
                                                pimienta negra molida
                                                aceite de oliva virgen extra



Preparación: Hervimos agua, añadimos un chorrito de aceite, una pizca de sal.
                     Echamos la pasta.
                     Cuando falten pocos minutos a que la pasta esté hecha, calentamos una sartén.
                     Sofreímos rápidamente los ajos laminados y las guindillas enteras.
                     Añadimos los filetes de anchoas, mejor tener una tapa a mano porque saltan mucho por la sal que tienen.
                     Con una pala de madera deshacemos las anchoas, básicamente ellas se funden con el calor.
                     Apagamos el fuego de la sartén.
                     Escurrimos la pasta, la echamos a la sartén con el aceite, ajos y anchoas, echamos la pimienta y el pan rallado, damos vueltas rápidamente.
                     Si se quedan un poco secos, echamos un poco más de aceite.
                     Servimos calientes, con un poco de perejil fresco picado a gusto.




  

sábado, 8 de enero de 2011

Como hacer unas coles de bruselas riquísimas.


  Sé que el nombre de la entrada les puede parecer una paradoja a muchos, porque a nadie les gustan, pero denles una oportunidad a estas pequeñas coles al horno, que tienen un gustillo a nuez y son crujientes por fuera y tiernas por dentro... deliciosas! Y con lo fácil que son de preparar, ruego que me hagan caso y las prueben! Quedan bien como guarnición para carne y ave y también con cualquier pasta, con buena cantidad de parmesano.



Ingredientes:  0,5 kg de coles de bruselas
                      aceite de oliva virgen extra
                      pizca de sal
                      pimienta recién molida
                      3-4 dientes de ajo, sin pelar


Preparación: Precalentamos el horno a unos 180 ºC.
                     Lavamos bien las coles.
                     Quitamos todas las hojas oscuras y estropeadas de fuera.    


                    
                     Las cortamos por la mitad, echamos a una fuente de vidrio grande, para que tengan más o menos espacio entre ellas.
                     Rociamos generosamente con aceite, salpimentamos y echamos los ajos.


                 
                    Ponemos la fuente sobre una rejilla en la posición media y en 20-25 minutos ya están listas.
                  
                     Que aproveche!
                                    

miércoles, 5 de enero de 2011

Como hacer las tortitas definitivas.




Soy una gran fan de las pancakes americanas, así que habré probado unas 10 recetas distintas que nunca me habían dado un resultado tan espectacular! Estamos hablando de unas tortitas que salen de unos 2 cm de grosor y llenas de burbujitas!
La base de la masa es el kéfir, una especie de yogur líquido que se puede obtener en un cultivo en casa, ya escribiré sobre él más adelante.
En el caso de no tener kéfir, siempre se puede sustituir por yogur natural sin azúcar.
Otra cosa y casi la más importante es tener una buena sartén, de fondo grueso y buen recubrimiento antiadherente.

Ingredientes: 1 vaso de harina
                     1 cucharada pequeña de bicarbonato
                     Una pizca de sal
                     3 cucharadas de azúcar
                     1 vaso de kéfir o, en su caso, 1,5 yogur natural
                     1/4 de vaso de leche
                     1/2 cucharada pequeña de azúcar de vainilla
                     1 huevo, ligeramente batido
                     Mantequilla, para engrasar la sartén

Preparación: En un bol mezclar todos los ingredientes secos: harina, sal, azúcar de vainilla, azúcar, bicarbonato.
                     En otro bol batimos bien todos los líquidos: el huevo, yogur (kéfir), leche y harina.
                     Vertemos el contenido seco en el contenido líquido y batimos bien con la batidora aprox. un minuto, hasta que desaparezcan los grumos de harina.
                     Dejamos reposar la masa mientras se calienta la sartén, y vierte con un cucharón y se les da la vuelta cuando empiecen a consolidarse unas burbujas en la superficie.
                     Se sirven calentitas, con mermeladas, siropes o, si os quereis mimar mucho, merece la pena montar una nata liquida de brick muy fría con un poquito de azúcar!